READY PLAYER ONE: UNA JOYA DE PELICULA
ENTRANDO A UN MUNDO NUEVO
Ready Player One es, sin duda, una de las películas más esperadas del año. Pero no nada más es una película ñoña, sino que va que vuela para ser una de las cintas más geniales de nuestro naciente siglo. La cinta fue recibida con aplausos de pie y euforia en el festival South by Southwest en donde se estrenó. Desde entonces, se ha ganado el cariño de los críticos estadounidenses y, para bien o para mal, nadie se ha quedado impávido después de verla.
Ahora que pudimos verla en un
glorioso formato de IMAX 2D, les podemos decir que la emoción es real. Ready
Player One es la mejor película de acción y aventuras que ha hecho Spielberg
desde Minority Report, hace más de 15 años. Éste es un homenaje a lo que eran
los blockbusters en los setenta, los ochenta y los noventa; a esa época de oro
en la que las cintas que rompían taquilla eran puro corazón y poco sentido,
pura acción épica y poca reflexión, pero también pura calidad.
Un universo distinto
La película de Spielberg empieza
en el mismo marco temporal que la novela
de Ernest Cline: es el año 2044, la sociedad está condenada por el colapso
financiero, el fin de los hidrocarburos y las grandes crisis ecológicas. En
este mundo, la gente no se evade solamente con drogas o alcohol, sino que han
encontrado un refugio para los horrores de la vida cotidiana en el OASIS.
El juego se convierte en algo tan
importante, en la novela, que la gente va a la escuela y vive toda su vida en
el OASIS. Al punto en que la economía del mundo depende de las fichas de cambio
que funcionan como moneda en el mundo virtual.
En la película, a pesar de que
todo se sitúa en el mismo universo, las implicaciones sociológicas están mucho
más diluidas. Por eso, el universo es muchísimo más sencillo. De entrada, el
personaje principal, Wade Watts (Tye Sheridan), conocido en el OASIS como
Parzival, no sufre como sufre en la novela. No lo vemos aquí trabajando para
conseguir monedas para salir del planeta base en la simulación virtual, lo
encontramos con todo y (SPOILER) Delorean y nunca lo vemos en su vida diaria
escolar…
Es, en ese mismo sentido, que Spielberg pensó su película: tomar lo más divertido de la novela y adaptarlo, a la medida de sus vastas posibilidades, para hacer algo memorable. El director icónico lo logra, finalmente, haciendo un homenaje a los blockbusters que él mismo creó hace cuarenta años. Con este regreso, Spielberg nos dio la película más divertida que ha hecho en más de una década mientras nos recordó, con cariño de abuelo consentidor, que todavía podemos sentirnos emocionados como chamacos.



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